Capítulo 5: Mi primer abandono

El tiempo ha pasado y faltan 3 semanas para el maratón del desierto de Atacama.

 

Yo, completamente enloquecido,

doy el Click para el “maratón de 315km en la isla de Okinawa”

solito, como preludio de Atacama.

 

Correr 315km por toda la isla de Okinawa en un fin de semana de 3 días.

100km al día, por 3 días.

 

Ustedes los lectores están completamente permitidos a decir

“Este hombre debe ser un tontito”.

 

Además, la oficina de administración de la carrera decía:

“Bueno, ésta es la primera vez que realizamos este maratón, así que considérenlo como  un pre-estreno. (O sea, no podemos asegurar lo que vaya a pasar)”

 

Era tan mal organizado que poco antes de la competición dijeron:

“Disculpen, no habíamos medido bien la carrera y en realidad son 324km en vez de 315km.”

 

“Mmmm, ¡¡se escucha divertidooooo!!”

 

Antes de ésta, mi carrera de la distancia más larga era “maratón de Hagi-okan”,

donde corrí 250km en 48 horas.

 

Ésa fue seguir corriendo 250km sin dormir dos noches y ésta es correr 324km en 3 días, quedándome a dormir 2 noches.

Si lo logro, aunque el ambiente va a ser diferente, ganaría un gran confianza para Atacama.

 

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El segundo día en el Maratón de 315km (324km) en la isla de Okinawa.

 

Empezó a sentir un dolor sordo en mi pierna derecha.

El dolor incrementó cada vez más y llegó al nivel en que ya no podía ni caminar.

 

Y en el punto a 165km de la partida,

yo que había terminado docenas de carreras de 45km, 100km y 250km,

experimenté mi primer abandono de carrera de mi vida.

 

En el facebook puse la foto con la sonrisa y una cerveza en la mano,

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Pero por dentro me mataban la frustración y la preocupación de

“¿Estaré bien para Atacama en 3 semanas…..?”

 

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(Me pusieron cintas así en las piernas después del abandono. Me dolía al caminar.)

 

 

Después, recibí varios tratamientos repetidas veces

y le eché todas las ganas a la curación de la pierna.

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Esta vez voy a Atacama como una parte del equipo.

“En el momento en que quedan menos de tres corredores, el equipo sale de la competencia”.

 

En caso de que yo no pueda participar por la herida,

o si abandono en medio de la carrera como esta vez,

todo va a acabar ahí.

 

Reflexionando sobre mi pasado,

en mis primeros 3 años y medio siempre luchaba contra heridas.

Nunca había hecho ningún ejercicio y de repente empecé a correr como loco.

Es natural que me pasen problemas en el cuerpo.

 

Por mi experiencia, ya sé estimar cuántos días tomaría el tratamiento de cada problema.

Esta pierna también podré curarla antes de Atacama, ya que tengo todavía 3 semanas.

Pero hay que hacer todos los tratamientos para la máxima seguridad.

 

Una semana antes de Atacama, luego de varios tratamientos y estiramientos diarios,

Shin-chan, Kuro-chan y yo ya nos habíamos inscrito en el maratón de Tokio.

 

Una semana antes de la carrera muy importante, en la que tratamos de ser el campeón mundial como equipo.

Si no me hubiera vuelto loco, hubiera escogido a no participar.

Sin embargo….

 

“¡Yo también voy! ¡Hay que ir todos disfrazados!”

 

Dije esto, por una razón que les contaré después.

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(Shin-chan (izquierda), yo (medio), Rikimaru-chan, el piloto (derecha) comiendo Gyudon en la mañana antes del maratón de Tokio. Todos somos adultos de un poco menos de 40 años.)

 

“Ya debe de estar bien mi pierna.

Aparte, si no puedo correr el maratón de Tokio, ¿cómo voy a poder 250km en el desierto en una semana?”

 

Pero la realidad no era nada optimista.

Inmediatamente después de empezar a correr, reapareció el dolor de la pierna que lastimé en Okinawa.

 

“Esto…. no… es….. bueno……….”

 

En el punto de 20km, decidí el abandono pensando en Atacama.

Como ya tenía una experiencia de abandonar, ya no me daba miedo.

 

Un staff del maratón de Tokio me dijo:

“¿Abandonas? Pásate al autobús.”

Yo “No se preocupen, vivo muy cerca. Voy corriendo.”

Staff “¿Cómo? ¿Puedes correr?”

Yo “Sí. Disculpen. Voy corriendo así en mi nabo. Gracias.”

 

Éste fue mi segundo abandono de la vida.

 

A final de cuentas me convino, porque tenía que viajar a China por trabajo unas horas después del maratón de Tokio y si hubiera terminado la carrera al ritmo lento no hubiera alcanzado.

 

Sin embargo, el hecho de que abandoné las dos carreras antes de la de Atacama donde intento ganar el campeonato como equipo me daba gran preocupación que invadía mi corazón.

 

 

Sólo faltan 7 días para la partida del maratón en el Desierto de Atacama.

 

……continuará……